Los 3 objetivos a cumplir para ser una empresa sostenible

Ser una empresa sostenible está la agenda de bastantes pequeñas y grandes corporaciones. Pero ¿cómo conseguimos y demostramos esta diferenciación?

 

El entorno empresarial se está viendo afectado por un entorno cambiante, dominado por las nuevas tecnologías, coyunturas económicas y un mundo globalizado.

Estas circunstancias marcan un momento esencial para la reestructuración de las organizaciones y la puesta en marcha de ideas innovadoras para adaptarse a las nuevas circunstancias. Aquellas organizaciones que invierten en sostenibilidad empresarial se encuentran mejor posicionadas para hacer frente a esta situación de incertidumbre.

  

La sostenibilidad es un factor de suma importancia en la creación o reformulación de las empresas. Resulta determinante ahora y en el futuro para el crecimiento de las organizaciones, especialmente para superar los momentos de crisis actuales. Ya no se trata del componente moral o de valores, sino también una cuestión de supervivencia empresarial y bienestar financiero a corto y largo plazo.

3 claves que se marcan todas las empresas sostenibles

Un gran número de empresas no tienen las herramientas o conocimientos para estar alineadas con los valores sostenibles exigidos en el presente. A continuación, encontrarás los tres elementos básicos para aquellas empresas que apuesten por unos valores sólidos y una responsabilidad social:

Satisfacción laboral. Cuando hablamos de contratación y personal, generalmente pensamos en costes o gastos. Pero el equipo que forma nuestra empresa es el principal motor y fuerza de funcionamiento de la organización.

Cualquier buen consultor de empresa te advertirá que necesitas verlo como una inversión y que deberías fomentar el bienestar, la creatividad, la productividad y la motivación de todos los empleados.

Para que una empresa sea puntera, tiene que estar siempre superando las expectativas de su equipo. De esta forma, el equipo hará que la empresa se sitúe por encima de lo que los clientes esperaban de la empresa y marque la diferencia en el mercado.

 

 

Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Las personas vivimos en continua relación con otras personas; los países se encuentran integrados en un entorno globalizado, y asumen costes y ganancias de las decisiones tomadas por otros países.

Las empresas también viven en un entorno social concreto. Por lo tanto, sus decisiones afectan a lo que se encuentra alrededor de la misma forma que el entorno afecta a la empresa. Por ello, las organizaciones deben de analizar los distintos stakeholders, intentar aportar el mayor valor posible a cada uno de ellos y fortalecer los distintos lazos que tienen en común.

Implementación de los ODS. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son una serie de 17 objetivos acordados por los Estados miembros de las Naciones Unidas. Estos objetivos deben de ser alcanzados en 2030, según la agenda propuesta.

Las organizaciones que estén alineadas con estos objetivos tendrán una importante ventaja con las exigencias y normativas futuras. Entre estos objetivos se encuentran la energía asequible, la no contaminación, el trabajo decente, el crecimiento económico y la igualdad de género.

Si bien estos son los tres pilares básicos para que nuestra empresa sea sólida y sostenible, no pueden considerarse los únicos y resulta importante conocer la existencia de alternativas cada día más populares y consolidadas. Entre ellas, podemos considerar la economía del bien común o la certificación B-Corp.

 

 

2 ejemplos de prácticas sostenibles en grandes empresas

Algunas grandes empresas han apostado por incluir las nuevas estrategias sostenibles e innovadoras en la gestión de sus corporaciones. Algunos ejemplos son:

John Lewis Partnership. Esta empresa británica se dedica al comercio minorista y grandes almacenes. Con unos ingresos alrededor de los 10 mil millones de libras. Todos sus trabajadores tienen contratación fija y son socios copropietarios de las tres cadenas de supermercados: Waitrose, John Lewis y Greenbee. En conjunto unos 69 000 empleados-socios.

Danone. La marca de yogures ha sido la primera empresa española de gran consumo en conseguir la certificación B-Corp. Esto acredita sus buenas prácticas y el cumplimiento de las exigentes condiciones de la certificación. Un importante esfuerzo en trabajo social, ambiental, transparencia empresarial y responsabilidad.

 

Sin duda, la obsolescencia del sistema empresarial clásico es indiscutible. Las nuevas tecnologías, la globalización y los problemas ambientales han cambiado la forma de consumo de las personas.

Estamos ante un consumidor informado y cada vez más inclinado a consumir productos y servicios fuertes en valores responsables. Además, esto está siendo acompañado por una legislación cada día más estricta con la transparencia empresarial y la responsabilidad social.

¿Estás haciendo todo lo posible para que tu empresa sea sostenible? ¿Te gustaría que lo sostenible llegara a tu negocio y no sabes cómo? In ActionProject nos encantará ayudarte a conseguirlo. Pide tu primera consultoría ahora y empezamos a trabajar juntos.

Valores: más allá de los resultados económicos en las empresas

Una empresa responsable socialmente es aquella que crece de forma económica, medioambiental y social. Se trata de integrar a la empresa en el entorno, mientras fomenta el bienestar común a corto y largo plazo.

Las empresas sostenibles tienen en cuenta los distintos stakeholders (interesados) a la hora de fijar sus objetivos y acciones. Generalmente, las empresas suelen solicitar una consultoría estratégica para definir este y otros puntos determinantes en el planteamiento del proyecto.

Cada día, mas empresas apuestan por la sostenibilidad ambiental y la puesta en alza de los valores. Pero ¿es solo una cuestión moral o es también una cuestión de beneficios económicos?

Es incalculable la cantidad de beneficios que tiene el cuidado ambiental por parte de las personas físicas y/o jurídicas, ya que se trata de cuidar de aquello que nos da vida. Pero si nos centramos en los beneficios contables, podemos analizar si esta preocupación hacia el medio ambiente y otros valores —la denominada Responsabilidad Social Corporativa— en las empresas es positiva o no.

 

Pero ¿es rentable para las empresas apostar por la RSC?

La respuesta es un rotundo SÍ. Es positivo contablemente invertir en ser responsable socialmente y estas son las 5 razones más destacadas:

1. Los consumidores son cada vez más exigentes y basan su comportamiento en el consumo de productos y servicios que provienen de empresas con valores. Penalizan cada día más a aquellas que no son sostenibles y olvidan practicar una verdadera responsabilidad corporativa. A largo plazo, las marcas y organizaciones que no apuesten por los valores se verán desplazadas tarde o temprano. ¿No sabes si tu empresa tiene valores o potencia los correctos? Deja que lo analicemos en una consultoría para empresa.

 

 

2. Potencia su carácter diferencial y cultura corporativa, algo fundamental para cualquier marca hoy en día. Ser una empresa basada en valores ha demostrado ser un factor diferencial potente y muy positivo. Como consultores de negocios, esto lo observamos en muchos sectores en auge, como la moda sostenible o los alimentos ecológicos.

3. Los inversores apuestan más por proyectos con un beneficio para la sociedad. Así dirigen su inversión a empresas que estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

4. Las empresas responsables socialmente gestionan e invierten mejor sus recursos (ahorro de energía, agua, materiales, etc.). Esto hace que sean más eficientes y sostenibles a largo plazo.

5. Son más solidas, ya que atraen y retienen a los mejores profesionales gracias al fomento de las buenas prácticas. Recordemos que la base y el triunfo de una empresa se cimenta en el potencial del equipo. La satisfacción laboral, la comunicación o la productividad son factores esenciales para los empleados y trabajadores.

 

Todas estas cuestiones se encuentran avaladas por testimonios y encuestas como las realizadas por MiTSloan y el BCG en 2015 a directivos de empresas de gran consumo. Los encuestados afirmaban haber mejorado los beneficios económicos gracias a los cambios producidos en sus empresas hacia modelos más sostenibles y responsables socialmente.

 

 

 

Ahora te planteamos lo siguiente, si medimos periódicamente nuestros resultados económicos, por qué no empezamos a analizar nuestros esfuerzos en valores empresariales y de responsabilidad social, a través de herramientas como el Balance del Bien Común.

 

¿Quieres empezar a evaluar su impacto en tu negocio? Pide tu primera consultoría estratégica para empresas en ActionProject y comienza una nueva etapa en tu proyecto empresarial.

Los 10 problemas más frecuentes que se detectan en las pymes

Las small and medium-sized enterprises son muchas y muy variadas, pero pese a sus diferencias comparten algunos problemas que pueden llegar a costarle la vida.

 

 

1. No planificar. Convertir la improvisación en el mantra de tu negocio es un completo error. Las empresas necesitan una hoja de ruta, unas previsiones, unos objetivos y, por qué no, un plan B. Sin esto lo que nos queda es ir a la deriva.

 

2. No formarse o capacitarse. Confiésalo, si te quedaste en Windows 98, ya va siendo hora de actualizarse con la informática y con muchos otros temas más. El mercado cambia y tu negocio solo sobrevivirá si se adapta.

 

 

3. Tener una administración deficiente. ¿Cuántos empresarios se empeñan en llevar ellos mismos la contabilidad sin tener nociones básicas?

 

 

4. Escasa visión de empresa. Llevar las riendas de tu propio negocio implica tener una visión global de tu negocio, del valor que puedes aportar y pensar siempre en el siguiente paso.

 

 

 

5. Nulo control financiero. Toda empresa necesita hacer una serie de inversiones más o menos costosas, pero siempre con un control de gastos, previsiones e ingresos.

 

 

 

 

6. El análisis estratégico es para otros. Si crees que resulta algo aburrido y poco apasionante, no estás en lo cierto. ¿Qué hay más divertido que colocarte un paso por delante de tu competencia y ganarle la partida?

 

 

 

7. Falta de liderazgo. Este es uno de los errores que más caros pagan las pymes. Has podido hacer una buena selección de personal, pero de poco servirá si no organizas y supervisas a tu equipo.

 

 

 

 8. Inversión con poca cabeza. No hay necesidad de tirar la casa por la ventana. Estudia de manera ordenada la inversión y las estimaciones de ingresos. Muy importante: cumple tu plan.

 

 

 

9. Estudio exhaustivo de los precios. Muchas pymes descubren tarde que no solo no ganan con ese producto o servicio, sino que pierden. Todo el proceso no cubre el coste total. ¡Desastre!

 

 

 

 

10. Falta de innovación tecnológica. Estar anclado en la Edad de Piedra puede costarte tu negocio. Y más cuando todo funciona a la velocidad de las redes sociales.

 

 

Muchos de estos problemas están presentes en el 99 % de las empresas de España. Y es que las pequeñas y medianas empresas conforman casi toda la tarta de empresas, según las cifras PYME de noviembre de 2019.
Si te has visto reflejado en alguno de estos puntos, tenemos dos buenas noticias. Una: te has dado cuenta de que existe un problema real en tu empresa. Dos: estás a un paso de actuar para acabar con él y hacer tu empresa realmente sostenible.

Companies with a purpose: the corporate values that define you

Estamos presenciando un punto de inflexión en la cultura empresarial actual a nivel mundial. Este cambio está liderado por un modelo de empresa más humana y social. Es decir, las empresas apuestan por combinar el crecimiento financiero con el crecimiento económico global, donde toman fuerza las preocupaciones por el entorno y los grupos de interés o stakeholder. Esto hace más eficientes a las empresas y a la economía.

Hablar de una economía con propósitos es abordar un enfoque integrado de la empresa, donde tiene en cuenta los beneficios financieros, las externalidades positivas y las externalidades negativas. Todo ello para que consigamos organizaciones económicamente más rentables.

Estamos hablando de un futuro emergente y de un cambio de paradigma. Las empresas que apuestan por ser palanca de este cambio están siendo conscientes de la gran oportunidad presente y cómo se están adelantando a un futuro cada vez más inmediato. Prueba de ello son las inversiones crecientes en servicios a medida para las empresas, como el interim manager o el desarrollo directivo.

Podríamos hablar largo y tendido de todos los efectos que implican estos cambios. Pero vamos a centrarnos especialmente en dos grupos: los trabajadores y los clientes.

 

Los valores corporativos y su relación con los trabajadores

En el primer caso, nos encontramos en una trasformación del mundo laboral, donde las empresas son menos jerárquicas y más flexibles. Con modelos de trabajos dinámicos, mecanismos para que los trabajadores aporten valor añadido a la organización y donde se valora la importancia de la realización personal y el bienestar de todos los componentes de las empresas.

Para llevar a cabo esta transformación y apostar por la productividad y el aprovechamiento del personal empleado, es necesario tener muy bien definidos los objetivos, una buena planificación, un buen reparto de las responsabilidades y acciones a realizar, así como un óptimo liderazgo de equipos y personas.

 

Los valores corporativos y su relación con los clientes

Por otro lado, hablamos de los clientes, ya que la mayoría de los consumidores valoran que los productos y servicios tengan un impacto social y medioambiental positivo. Así lo observamos en un estudio de GlobalWebIndex de 2018, donde la mitad de los consumidores digitales de Reino Unido y Estados Unidos afirma que las preocupaciones ambientales afectan a sus decisiones de compra.

De hecho, un 52 % cree que los fabricantes y marcas tienen una elevada responsabilidad medioambiental. Esto se acentúa cuando el cliente objetivo es un público joven (22-35 años), la llamada generación millennial es la que más ha mostrado su concienciación y cambio en los hábitos de compra.

La situación socio-económica actual está en un punto de inflexión y de cambio, donde las empresas, al igual que las personas, son diferentes y poseen características que las hacen inigualables unas de otras.

Cada una de ellas tiene unos valores corporativos y un propósito que las caracterizan y definen. Aquellas empresas capaces de potenciar su valor diferencial y adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales serán las triunfantes en un futuro donde imperará la incorporación de nuevas tecnologías y los valores humanos.

 

Es el momento de caminar con tu empresa hacia los valores corporativos que entronquen con tu filosofía y la de tus clientes. El futuro ya está llamando a tu puerta.