¿Por qué necesito una consultoría estratégica empresarial?

Una consultoría estratégica empresarial sirve para obtener una visión global de tu negocio, con la finalidad de descubrir brechas y disponer de una mejor organización y planificación para alcanzar una propuesta de valor competitiva.
10 lecciones de ‘Chernóbil’ sobre la gestión de crisis

Hubo un antes y un después del desastre nuclear de Chernóbil, y también lo ha habido después de la emisión de la serie de HBO. Su visionado nos deja 10 lecciones importantísimas sobre la gestión de crisis.
10 enseñanzas sobre la gestión de crisis que aprendimos con Chernóbil
1. Informa antes de que lo hagan otros. The silencio es el peor enemigo de una crisis, porque se rellena con incertidumbre, desconfianza y rumores. El primer comunicado oficial del Gobierno de la URSS se difundió 18 días más tarde del accidente. Las primeras noticias las dieron agencias internacionales. Pero cuando hablaron las fuentes oficiales ya habían perdido toda su credibilidad. Además, habrás conseguido que el caos se apodere de todo.
2. Escucha a los expertos. En el desastre de Chernóbil se despreció la opinión científica y se apostó por la ocultación. La realidad muchas veces es compleja de explicar, pero la sociedad y, en tu caso, tus clientes, merecen una explicación. Lo mejor en estos casos es mostrarse transparente y apostar por la vía de la comunicación antes que intentar echar tierra sobre lo que ha pasado sin esperas.
3. Escucha todas las versiones de los implicados. Solo así podrás conocer lo que ha ocurrido de la mejor manera, con todas las perspectivas. Sí, resulta realmente difícil, pero es la única salida cuando estás en mitad de una crisis empresarial.
4. No mientas. Un relato falso es el peor enemigo de una buena gestión de la crisis. Las mentiras acaban saliendo a flote y no funcionan bien como cimiento. Piensa que sobre ellas no podrás construir nada de calidad ni duradero.
5. Elabora tu relato de los hechos y no minimices la crisis. Estructura y piensa tu propia versión de los hechos con toda la información que hayas podido recabar. Una de las mejores fórmulas para tratar de ser objetivo es recurrir a las cifras y los datos tangibles. Las interpretaciones y suposiciones déjaselas a los expertos.
6. Admite tus errores y discúlpate. Todos erramos, aunque lo odiemos. Ocultarlo solo lo empeora, es el momento de reconocerlo. Una disculpa a tiempo no solucionará un desastre, pero hace más humilde y humano al que la pronuncia.
7. Informa mejor que los demás. La gestión de Chernóbil estuvo marcada por un rumor tras otro. Tienes que salir a desmentirlos y a dar la información precisa. Siempre habrá quien aproveche tu crisis para echarte más basura encima. No dejes que tu competencia se frote las manos ante el espectáculo; es el momento de actuar y hacer una buena comunicación en la gestión de crisis.
8. Mantén la calma. Trata de transmitir confianza y seguridad. Es muy importante controlar siempre los nervios. No son momentos cómodos para nadie, pero seguro que podrás actuar y comunicar mejor con las riendas un temperamento sereno.
9. Estrecha la relación con los medios. Se trata de un momento decisivo para gestionar mejor la información con los medios. Una relación transparente con la prensa te permitirá cercar la crisis y mejorar la repercusión futura del suceso. El mutismo solo provocará que empiecen a brotar las especulaciones y los juicios paralelos tan comunes en la prensa.
Y quizá la lección que estabas esperando desde el minuto 1 que empezaste a leer esto.
10. Ten un protocolo de crisis. En TODOS los negocios puede desarrollarse una situación de crisis. No tener un plan actúa en nuestra contra: nos hace improvisar, gestionar todo de manera más lenta y cometer más errores.
Con un plan de crisis bien diseñado, podemos dedicar todos los esfuerzos en una correcta ejecución. Justo lo que necesitamos en medio del huracán, ¿o no?
Tu negocio también necesita un plan de crisis
Puede que, con un poco de suerte, en la gestión de tu empresa solo te toque vivir una crisis pequeña. Pero ¿y si de la noche a la mañana te salpica un escándalo relacionado con la salud pública? ¿O una mala praxis de un colaborador estrecho también daña a tu empresa?
La respuesta es sencilla: no estarás preparado. Y como tu empresa, la gran mayoría, porque menos del 20 % de las empresas tiene un plan de crisis.
Pero tú quieres hacer las cosas bien y contar a tiempo con tu comité de expertos, tus normas de actuación, los supuestos definidos, una guía de actuación y, por supuesto, un plan de recuperación.
En el fondo tan importante es hacer la gestión de crisis como superarla con éxito.
Ahora dinos la verdad: ¿quieres formar parte del 80 % que deja la gestión de la crisis a la improvisación? Entonces no hagas nada. Tu negocio sobrevivirá solo hasta que sufra una crisis.
Si no quieres dejar nada a la suerte, pide tu primera consultoría de empresa con ActionProject y empieza a definir tu plan de crisis.
5 cosas que nadie me dijo antes de emprender (y que me hubieran ahorrado muchos disgustos)

Crear tu propia empresa es un reto apasionante y lleno de aprendizajes. Pero no viene nada mal saber algunas cosas previas a emprender.
Antes de meternos en materia, me gustaría presentarme para que entiendas un poco mejor las conclusiones a las que he llegado después de todos estos años de emprendimiento.
Mi nombre es Inmaculada Arteaga, soy la CEO (fundadora, directora, como queramos llamarlo, ya que en el mundo start-up suelen ir de la mano) de Pixitour y Batchor, dos proyectos con un corazón en común, pero dos líneas de negocio muy diferentes.
A día de hoy, han pasado 4 años desde que dejé mi trabajo en una agencia —soy periodista y comunicadora audiovisual— y la ciudad de Madrid para hacer un máster en negocios en una escuela de reconocido prestigio y poder así aventurarme a montar mi propio negocio.
4 años que han sido una auténtica montaña rusa de emociones, aprendizaje y maduración acelerada laboralmente hablando.
4 años. Es importante esta cifra porque el 82 % de los emprendedores «fracasan» a los 4 años de comenzar este viaje, o lo que nos gusta a decir a nosotros, aprenden a decir adiós. A pesar de no estar ni de lejos donde me imaginé que estaría, tengo que decir que me siento orgullosa de donde he llegado, ya que 4 años después, mis empresas siguen vivas (y coleando).
Una vez hechas las presentaciones, vamos al lío.
5 cosas que agradecerás saber antes de emprender
Estas son las 5 cosas que hubieran hecho mi camino un poquito menos «accidentado», por llamarlo de algún modo:
1. «Para emprender hace falta dinero».
Da igual si es tuyo propio, de las 3F (Family, Friends and Fools), de un banco, de un fondo de inversiones… Lo cierto es que hay una realidad y es que puedes tener la mejor idea del mundo, pero si no dispones de recursos para llevarla a cabo se queda en eso, una idea. Lamentablemente lo de «con talento y esfuerzo» es condición necesaria, pero no suficiente.
2. «Un emprendedor tiene que saber hacer de todo, pero no hacerlo todo».
Las horas del día de un emprendedor (a pesar de que a veces parezca lo contrario) son las mismas que las de cualquier otra persona de a pie y, por suerte o por desgracia, competimos con grandes empresas que tienen dinero de sobra para adelantarnos por la derecha, por lo que, si te ayudas de un buen equipo, socios, asesores, consultores, administraciones públicas, podrás ir mucho más rápido y multiplicar en el largo plazo las oportunidades de éxito.
Por favor, evitad el caer demasiado en el «Bah, ya lo hago yo gratis»… De hecho, ya no solo depende de las horas del día que tengas, sino de la experiencia y conocimiento; no podemos saberlo todo y, para ello existen organizaciones y expertos que te pueden ayudar en el campo de la viabilidad, desarrollo y profesionalización de tu empresa. Muchos baches me hubiera ahorrado yo si hubiera aceptado que el apoyo de estos recursos son muy necesarios, ¡e incluso claves!
3. «No es que no tengas horarios, es que siempre es tu horario».
Y aquí sí que es importante obligarnos a marcarnos nuestros momentos de respiro, de desconexión. Un error en el que caemos muchos los primeros años es estar 24/7 alerta y eso funciona en el corto plazo, pero a la larga siempre pasa factura.
4. «Primero has de creértelo tú para que te crean los demás».
Nadie mejor que tú controla la idea que quieres desarrollar y, si bien es clave escuchar las aportaciones de los demás, es igual de clave saber priorizar las necesidades de tu empresa y no dejarse llevar por la corriente.
5. «Emprender es como ir al endocrino y empezar una dieta, si no tienes apoyo en casa, ni lo intentes».
Como he mencionado al principio, el emprendimiento es una montaña rusa y por tanto hay que estar preparados para disfrutar las subidas al cielo, pero también estar dispuestos a soportar las caídas que te ponen el estómago boca arriba. En este caso, no solo es imprescindible el apoyo de tu familia y más allegados, sino también de alguien que haya pasado por lo mismo y que pueda ir abriéndote camino no solo en los negocios, sino en el proceso personal del emprendimiento.
Dicho todo esto, estoy convencida de que el emprendimiento es uno de los procesos profesionales más enriquecedores no solo económicamente, sino personalmente.
Si después de leer todo esto, sigues decidida/o a emprender, te tiendo mi mano desde esta pequeña ventana para ayudarte en este maravilloso camino que hemos decidido construir.
Inmaculada Arteaga – CEO de Batchor y Pixitour