Evolución del marketing: del consumismo a la RSC

El mundo cambia cada vez más deprisa. Basta con fijarse en la evolución del marketing para darnos cuenta de los retos que las empresas tienen por delante.

 

El reto apasionante del marketing y su evolución

El marketing es el proceso de analizar las necesidades del consumidor e investigar el mercado para maximizar el valor ofrecido y aumentar la satisfacción del cliente. Actualmente es un pilar fundamental para las empresas, así se lo hacemos ver a nuestros clientes cuando nos solicitan consultorías de empresa. Para ello no pueden perder de vista las herramientas de marketing mix que se compone de las conocidas 4P: Producto, Precio, Punto de venta y Promoción.

La historia del marketing se remonta al siglo XVIII, durante la Revolución Industrial. Sin embargo, ha ido evolucionando y adaptándose a los objetivos empresariales y sociales. Pasaremos del marketing primitivo, basado en el consumismo, a la visión actual, vinculada a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

 

 

 

A continuación, veremos las distintas etapas por las que ha evolucionado el marketing:

1. Revolución Industrial

Durante el siglo XVIII el papel principal del marketing era la venta del producto, ya que en este momento aparecen las unidades de consumo con capacidad de compra. Es decir, con la industrialización el poder de producción aumenta y da paso al consumo en masa. Los productos comienzan a diferenciarse y las empresas, a competir. Los productos dejan de ser homogéneos y los registros de marca son esenciales. El poder del marketing en este momento es vender a la sociedad que ve aumentado su poder adquisitivo.

 

2. El crecimiento económico

Los consumidores tienen cada vez tienen más poder económico, pero carecen de información sobre muchos productos. En este momento, el esfuerzo es hacer llegar al cliente nuestro producto, ya que si está a su alcance, será el primero que compre. El papel principal del marketing es fortalecer y ampliar los canales de distribución de los bienes ofrecidos. También se hace un esfuerzo en la publicidad y las promociones para incrementar las ventas. Coincide con el momento en el que se refuerzan los departamentos comerciales y de venta en las empresas. Es una buena ocasión para la venta, pero resulta importante que el consumidor conozca nuestro producto.

 

 

 

3. La economía de la abundancia

La sobreproducción tiene como consecuencia un aumento de la oferta superior a la demanda. El mercado se satura y por ello es necesario segmentar a los consumidores y dirigirse a un público objetivo. En este momento se convierte en fundamental el estudio de mercado en el marketing. El principal objetivo es conocer las motivaciones y los gustos de los clientes. La producción en masa pasa a ser una producción personificada. La filosofía del marketing cobra vida en este momento y su papel se fortalece mucho más.

 

4. La sociedad postindustrial

Es el momento en el que nos encontramos ahora mismo. Se caracteriza porque el sector servicios genera más riqueza en la economía que el sector industrial. Además, los recursos disminuyen y la sociedad se preocupa más por mantener una buena calidad de vida. El consumidor ya no se preocupa por la cantidad de productos o servicios que consume, sino por la calidad de estos.

El papel del marketing en esta sociedad es adaptarse a los cambios que se están produciendo socialmente, como la escucha y el papel activo en la concienciación del ecologismo. Es fundamental la información, la comunicación con los clientes, la humanización de la marca y los valores en la empresa. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) toma un papel importante puesto que las marcas intentan conectar con sus clientes y ofrecer un alto valor con acciones específicas.

 

 

 

En conclusión, tenemos que ser conscientes del momento que estamos viviendo para aprovechar y potenciar al máximo nuestros esfuerzos y recursos. No podemos ignorar un mundo cambiante y con unas necesidades específicas.

Hemos aprendido que los bienes materiales por sí solos no ofrecen un mayor bienestar, sino que para conseguir una calidad de vida deseada debemos apostar por un mercado de calidad y una sociedad respetuosa. Las empresas forman parte de esta sociedad y tienen que contar con una base importante de valores.

A todo ello ActionProject, con un equipo de consultores de negocios en Sevilla, te puede ayudar a alinear todos estos aspectos para obtener el máximo rendimiento de tus recursos empresariales. ¡Pide ahora tu primera reunión gratuita!

Valores: más allá de los resultados económicos en las empresas

Una empresa responsable socialmente es aquella que crece de forma económica, medioambiental y social. Se trata de integrar a la empresa en el entorno, mientras fomenta el bienestar común a corto y largo plazo.

Las empresas sostenibles tienen en cuenta los distintos stakeholders (interesados) a la hora de fijar sus objetivos y acciones. Generalmente, las empresas suelen solicitar una consultoría estratégica para definir este y otros puntos determinantes en el planteamiento del proyecto.

Cada día, mas empresas apuestan por la sostenibilidad ambiental y la puesta en alza de los valores. Pero ¿es solo una cuestión moral o es también una cuestión de beneficios económicos?

Es incalculable la cantidad de beneficios que tiene el cuidado ambiental por parte de las personas físicas y/o jurídicas, ya que se trata de cuidar de aquello que nos da vida. Pero si nos centramos en los beneficios contables, podemos analizar si esta preocupación hacia el medio ambiente y otros valores —la denominada Responsabilidad Social Corporativa— en las empresas es positiva o no.

 

Pero ¿es rentable para las empresas apostar por la RSC?

La respuesta es un rotundo SÍ. Es positivo contablemente invertir en ser responsable socialmente y estas son las 5 razones más destacadas:

1. Los consumidores son cada vez más exigentes y basan su comportamiento en el consumo de productos y servicios que provienen de empresas con valores. Penalizan cada día más a aquellas que no son sostenibles y olvidan practicar una verdadera responsabilidad corporativa. A largo plazo, las marcas y organizaciones que no apuesten por los valores se verán desplazadas tarde o temprano. ¿No sabes si tu empresa tiene valores o potencia los correctos? Deja que lo analicemos en una consultoría para empresa.

 

 

2. Potencia su carácter diferencial y cultura corporativa, algo fundamental para cualquier marca hoy en día. Ser una empresa basada en valores ha demostrado ser un factor diferencial potente y muy positivo. Como consultores de negocios, esto lo observamos en muchos sectores en auge, como la moda sostenible o los alimentos ecológicos.

3. Los inversores apuestan más por proyectos con un beneficio para la sociedad. Así dirigen su inversión a empresas que estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

4. Las empresas responsables socialmente gestionan e invierten mejor sus recursos (ahorro de energía, agua, materiales, etc.). Esto hace que sean más eficientes y sostenibles a largo plazo.

5. Son más solidas, ya que atraen y retienen a los mejores profesionales gracias al fomento de las buenas prácticas. Recordemos que la base y el triunfo de una empresa se cimenta en el potencial del equipo. La satisfacción laboral, la comunicación o la productividad son factores esenciales para los empleados y trabajadores.

 

Todas estas cuestiones se encuentran avaladas por testimonios y encuestas como las realizadas por MiTSloan y el BCG en 2015 a directivos de empresas de gran consumo. Los encuestados afirmaban haber mejorado los beneficios económicos gracias a los cambios producidos en sus empresas hacia modelos más sostenibles y responsables socialmente.

 

 

 

Ahora te planteamos lo siguiente, si medimos periódicamente nuestros resultados económicos, por qué no empezamos a analizar nuestros esfuerzos en valores empresariales y de responsabilidad social, a través de herramientas como el Balance del Bien Común.

 

¿Quieres empezar a evaluar su impacto en tu negocio? Pide tu primera consultoría estratégica para empresas en ActionProject y comienza una nueva etapa en tu proyecto empresarial.

Empresas con propósito: los valores corporativos te definen

Estamos presenciando un punto de inflexión en la cultura empresarial actual a nivel mundial. Este cambio está liderado por un modelo de empresa más humana y social. Es decir, las empresas apuestan por combinar el crecimiento financiero con el crecimiento económico global, donde toman fuerza las preocupaciones por el entorno y los grupos de interés o stakeholder. Esto hace más eficientes a las empresas y a la economía.

Hablar de una economía con propósitos es abordar un enfoque integrado de la empresa, donde tiene en cuenta los beneficios financieros, las externalidades positivas y las externalidades negativas. Todo ello para que consigamos organizaciones económicamente más rentables.

Estamos hablando de un futuro emergente y de un cambio de paradigma. Las empresas que apuestan por ser palanca de este cambio están siendo conscientes de la gran oportunidad presente y cómo se están adelantando a un futuro cada vez más inmediato. Prueba de ello son las inversiones crecientes en servicios a medida para las empresas, como el interim manager o el desarrollo directivo.

Podríamos hablar largo y tendido de todos los efectos que implican estos cambios. Pero vamos a centrarnos especialmente en dos grupos: los trabajadores y los clientes.

 

Los valores corporativos y su relación con los trabajadores

En el primer caso, nos encontramos en una trasformación del mundo laboral, donde las empresas son menos jerárquicas y más flexibles. Con modelos de trabajos dinámicos, mecanismos para que los trabajadores aporten valor añadido a la organización y donde se valora la importancia de la realización personal y el bienestar de todos los componentes de las empresas.

Para llevar a cabo esta transformación y apostar por la productividad y el aprovechamiento del personal empleado, es necesario tener muy bien definidos los objetivos, una buena planificación, un buen reparto de las responsabilidades y acciones a realizar, así como un óptimo liderazgo de equipos y personas.

 

Los valores corporativos y su relación con los clientes

Por otro lado, hablamos de los clientes, ya que la mayoría de los consumidores valoran que los productos y servicios tengan un impacto social y medioambiental positivo. Así lo observamos en un estudio de GlobalWebIndex de 2018, donde la mitad de los consumidores digitales de Reino Unido y Estados Unidos afirma que las preocupaciones ambientales afectan a sus decisiones de compra.

De hecho, un 52 % cree que los fabricantes y marcas tienen una elevada responsabilidad medioambiental. Esto se acentúa cuando el cliente objetivo es un público joven (22-35 años), la llamada generación millennial es la que más ha mostrado su concienciación y cambio en los hábitos de compra.

La situación socio-económica actual está en un punto de inflexión y de cambio, donde las empresas, al igual que las personas, son diferentes y poseen características que las hacen inigualables unas de otras.

Cada una de ellas tiene unos valores corporativos y un propósito que las caracterizan y definen. Aquellas empresas capaces de potenciar su valor diferencial y adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales serán las triunfantes en un futuro donde imperará la incorporación de nuevas tecnologías y los valores humanos.

 

Es el momento de caminar con tu empresa hacia los valores corporativos que entronquen con tu filosofía y la de tus clientes. El futuro ya está llamando a tu puerta.