Cómo mantener una buena productividad mientras teletrabajo

The productividad es un objetivo constante que todo profesional o empresa quiere conseguir y trabaja a diario para mejorar. De hecho, aplicamos métodos para depurarlo en nuestras consultorías de empresa.

Pero ¿cómo podemos adaptar estas estrategias de productividad en el teletrabajo? En estos momentos en los que muchos hemos tenido que adoptar este tipo de forma de trabajar como única manera de mantener nuestra actividad profesional tiene muchísima importancia.

 

Pautas para ser más productivo en el teletrabajo

1. Crea un horario y diferencia espacios. Cuando tenemos espacios diferentes para actividades diferentes: oficina, hogar, cafetería, gimnasio, etc. es más fácil concentrarse en una tarea y desconectar de las distintas distracciones. Si compartimos el mismo lugar para distintas acciones, es importante, en la medida de lo posible, tener diferentes espacios para diferentes tareas. Por ejemplo, una mesa de oficina para trabajar y una mesa de comedor para almorzar.
También resulta esencial definir un horario de trabajo y de ocio. De esta forma, será más fácil concentrarse en cada momento.

2. Prepárate para trabajar y para desconectar. No hace falta vestirse de traje, pero ¡no te quedes en pijama! La mente es muy poderosa y tenemos que crear rutinas que le indiquen cuándo es momento de trabajar y cuando es momento de ocio. Para ello, crea una rutina antes de empezar a trabajar (péinate, vístete con ropa adecuada y acomoda el espacio de trabajo). Durante el tiempo de trabajo, establece horarios e intenta ser igual de puntual que cuando tienes que asistir a la oficina, establece rutina de descanso y desayuno, cumple con la rutina de agenda y establece un límite en las reuniones.

Igual de importante es decirle a tu mente que se ha terminado el tiempo de trabajo. Para ello, crea una rutina de desconexión a la hora de finalizar (apaga el ordenador, recoge la mesa de trabajo, deja preparada la agenda para el siguiente día, etc.). Esto hará más sencillo ser productivos en las horas de trabajo. Es momento de disfrutar de otras actividades.

3. Cierra pestañas. Si terminas con una pestaña de tu navegador, ciérrala; evitarás estar buscando entre las pestañas ya abiertas, que te consumirán tiempo y energía. Si cierras las pestañas con las que ya has terminado, centrarás tu atención en la tarea actual y evitarás distracciones extras.

Pero podemos encontrar otras distracciones similares, llamadas ladrones de tiempo. Para evitar que una tarea se alargue más de lo necesario, te recomiendo que sigas los siguientes consejos: silencia completamente el móvil —si puedes recibir una llamada importante, desactiva las notificaciones—, establece un horario para consultar el correo y las redes sociales; marca prioridades en las tareas, agéndalas y ten en cuenta el tiempo que le dedicarás a cada una de ellas, etc.

4. Lo primero… ¡Cómete la rana! O como lo llama Stephen Covey: primero lo primero (Put First Things First). Esta expresión (cómete la rana) es utilizada comúnmente para hacer referencia a la necesidad de establecer prioridades y ejecutar en primer lugar las tareas importantes, por encima de las urgentes.

Es muy común establecer nuestras prioridades en base a lo urgente y no en base a lo importante. Una actividad urgente significa que tiene un límite de tiempo reducido para realizarse, mientras que una acción importante son las que te ayudarán a conseguir tus objetivos. Para una mejor organización, te recomiendo que clasifiques tus tareas diarias. Si son
urgentes e importantes, tienen prioridad; si son importantes pero no urgentes, planifícalas; si son urgentes pero no importantes, delégalas; Y si no puedes considerarlas ni importantes ni urgentes, elimínalas. Estas técnicas te harán más eficiente, productivo y satisfecho.

5. Mide tu tiempo de trabajo. ¿Sabes cuánto tardas en mirar el correo?, ¿y en preparar un presupuesto?, ¿y en hacer un curso? Si no conocemos el tiempo que empleamos en hacer una tarea, es muy complicado organizarnos correctamente. Por ello, te recomiendo que empieces a medir. Cuando esté medido, empieza a optimizar. Será más fácil establecer un horario y priorizar tareas.

Estos son cinco consejos básicos para ser productivos, y si lo consigues, tendrás una ventaja enorme a nivel profesional y personal. Pero seguro que hay muchos más, por lo que nos gustaría que dejaras en un comentario con las rutinas que tú llevas a cabo para ser más productivo desde casa.

In ActionProyect estamos ayudando a muchas pymes a trabajar de forma más eficiente desde casa. Como casi todos, hemos tenido que adaptar nuestra manera de trabajar al teletrabajo sin olvidarnos de aplicar estas pautas. Nuestras consultorías para pymes ahora son online, pero seguimos muy cerca de nuestros clientes. ¿Quieres que trabajemos contigo? Pide tu primera consultoría gratuita: la alta dirección también es para tu pyme.

COVID-19: caos, crisis y tesorería en pymes

Ninguna empresa ha quedado al margen de la crisis del coronavirus, y mucho menos las pymes, donde aparece el fantasma de la tesorería y el caos financiero. En estos momentos más que nunca la ayuda de los consultores de empresas es cuestión de vida o muerte para las pymes.

Andamos en tiempos de cambio. Por ello, llevo varios días recapacitando con un café, intentando quebrar mi cabeza sobre cómo será el mundo tras la situación actual. El caos total normalmente no existe, ya que, bajo una situación de caos, hay otra realidad subyacente que emerge. Si algo nos ofrece esta situación es tiempo para pensar cómo serán las cosas en adelante.

Mi experiencia me dice que los cambios suelen venir como consecuencia de situaciones que normalmente nadie había previsto y que tendrán un profundo impacto, tanto en lo económico como en otros muchos aspectos de nuestras vidas. Cambios en los que nosotros, como consultores de pymes, ya estamos tomando un papel activo, con el análisis y puesta en marcha de planes de contingencias.

De hecho, está todavía pendiente de confirmar si podremos volver sin más a la situación anterior. Los cambios bruscos no son algo nuevo, de hecho, resultan numerosos en la historia —como por ejemplo pasó con la epidemia de la peste de Justiniano, la del año 1348 o con la explosión del volcán Tambora, que llevó al año sin invierno de 1816— y, créeme, de historia sé algo.

Ante situaciones como estas, uno se plantea qué es lo que puede hacer. Como mencionamos en este blog, las empresas ven comprometida su continuidad por la falta de liquidez con la que hacer frente a los vencimientos a corto plazo. En estos momentos de cierre total, la actividad no puede generar tesorería por medio de su explotación, lo que hace que se creen situaciones de dificultad con la llegada de vencimientos próximos. Además, otro obstáculo añadido es la existencia de gastos a los que la empresa debe afrontar, aunque no tenga actividad, un hecho que complica la tensión de la tesorería.

 

Vías para minimizar los problemas de tesorería y caos financiero ante la COVID-19

Por lo tanto, veamos algunas recomendaciones que se pueden hacer:

Comprueba la posibilidad de adelantar el cobro de facturas que tengas pendientes. Para ello, tendrás que hablar con tus clientes o acudir a cualquier entidad bancaria que acepte un descuento bancario a cambio de adelantar el dinero. Ni que decir tiene que a los profesionales de los bancos también les gusta comer cada día, así que ten presente que te cobrarán un interés.

Valora la posibilidad de renegociar tu alquiler durante esta etapa sin actividad. Nos encontramos en una situación de fuerza mayor, lo que impide tener actividad, salvo que se pueda teletrabajar o los decretos del Gobierno permitan mantener tu actividad. Por lo tanto, no está de más que plantees esta posibilidad con tu arrendador. Si tienes una empresa seria y cumples con tus obligaciones, esta vía es una opción a explorar.

Flexibiliza tus costes laborales. Esto no siempre equivale a despedir o hacer un expediente de regulación temporal de empleo (los famosos ERTE), ya que existen otras fórmulas como reducir jornada o fomentar el teletrabajo, si la actividad a la que se dedica tu empresa lo permite. Uno de los problemas de España es que hasta hace poco se acudía al despido, frente a la reducción de jornada o frente a otras fórmulas, lo que explica la gran capacidad destructora de empleo de nuestra economía.

Aplazamiento de deudas tributarias y con la Seguridad Social para evitar que tu tesorería sea negativa. No creo que sea necesario comentar más al respecto, ya que tus gestores seguro que podrán echarte una mano en esto.

Aplazar deudas con proveedores. Esto parece fácil, pero solo se podrá llevar a cabo si vuestra empresa está acostumbrada a pagar puntualmente. Si, por el contrario, estáis en la lista negra de vuestros proveedores y para ellos que les paguéis es más difícil que buscar una aguja en un pajar, entonces hay un problema de confianza en vuestra empresa, y esta opción la veo difícil.

Renegocia los préstamos con tus entidades bancarias. Para ello, es importante que, te sientes con tu gestor personal que asignado en el banco —y también lo haga tu socio si la empresa no solo depende de ti—. Seguro que te podrá echar una mano aplazando el pago de alguna cuota para mejores momentos.

Búsqueda de financiación a largo plazo que permita capear esta situación temporal. Actualmente, han salido nuevas fuentes de financiación que sin duda te facilitarán la solución de este problema temporal. Una de las principales maneras de hacerlo es financiar las pérdidas a largo plazo, de tal modo que los beneficios futuros te hagan compensar el resultado negativo.

 

En definitiva, muchas de las cuestiones que he indicado están relacionadas con la reputación de tu negocio. Por lo tanto, aquellos que se han ganado la confianza de clientes, proveedores, empleados y demás agentes tienen muchas posibilidades de solventar este problema. ¿Quién dijo miedo? Estoy seguro de que te podemos ayudar.

In ActionProject ya estamos trabajando con muchas pymes y empresarios a reformular sus empresas ante este nuevo escenario. A través de nuestras consultorías de empresas encuentran la ayuda que necesitan para diseñar planes de contingencias y encontrar nuevas oportunidades en sus negocios. Pide tu consultoría con nosotros ahora. 

5 claves del liderazgo de empresas que nos enseñó ‘Mad Men’

En un escenario marcado por el teletrabajo forzoso, el liderazgo se vuelve esencial para coordinar al equipo y motivarlo. Aunque en Mad Men no trabajaban a distancia, la serie nos dejó varias lecciones de gran valor para ejercer un buen liderazgo empresarial.

 

5 lecciones sobre liderazgo en empresas que nos dejó Mad Men

1. Apuesta por la diversidad. Incluso en un ambiente liderado por trajes de chaqueta, testosterona y alcohol no faltaron directivos dispuestos a romper los moldes, aunque a veces fuera solo por cuestión de cuotas. En el equipo las minorías fueron importantes y a menudo coincidían con personas muy valiosas. Se integraron las mujeres, también un homosexual, un judío y se vio el ascenso de una secretaria negra.

2. No centres todos tus esfuerzos en un solo cliente. Este aprendizaje, que intentamos transmitir en las consultorías de empresa para pymes, llegó como un jarro de agua fría cuando el cliente más importante, Lucky Strike, anunció que se marchaba.

 

 

3. Detecta el talento y prémialo. De nada te sirve dirigir un equipo de necios o complacientes contigo. En Mad Men uno de los ejemplos más claros es el ascenso de Peggy Olson, la secretaria de Don Draper que evoluciona hasta convertirse en directora de copy. Ahí está claro que fue determinante el papel de su mentor para detectar su valía. Inolvidable aquella tensión cuando Peggy dice a su jefe que se va. A lo largo de la serie hay muchos momentos en los que se teje esta compleja pero rica relación profesional.

 

4. Renace de tus propias cenizas y no tengas miedo a empezar de cero. En una serie en la que el protagonista es un hombre que se ha hecho a sí mismo y que ha usurpado otra identidad, ya debemos dar por hecho que no hay temor a los nuevos comienzos. La agencia inicial se reconvierte, cambia de nombre e incluso entra una mujer entre los accionistas.

 

5. Una parte fundamental del liderazgo está en inspirar a tus trabajadores. Como consultores de empresas, creemos que es esencial que los directivos sepan cómo motivar y ser un referente para sus trabajadores y colaboradores. En este sentido, una vez más vemos cómo la relación de Don Draper con el equipo de creativos, y en especial con Peggy, apunta mucho hacia la mejora continua y los nuevos retos.

 

 

¿Te ha parecido interesante, pero no sabes cómo aplicar estas lecciones a tu pyme? Ponle solución con una consultoría estratégica para empresas de ActionProject.

5 áreas para mejorar la satisfacción de tus empleados

The base principal de cualquier empresa es el equipo que la compone. De ahí la importancia de mejorar el bienestar y la satisfacción laboral de sus empleados.

Si la empresa no cuenta con unos trabajadores comprometidos, productivos y profesionales, será menos eficiente. Todo emprendedor o gerente aspira a dirigir una empresa productiva y competitiva, por ello, trabajar en una estrategia de satisfacción laboral es esencial para obtener unos resultados óptimos de su equipo. Diversos estudios han apuntado que los trabajadores satisfechos y motivados son hasta un 12 % más productivos.

 

5 claves para mejorar la satisfacción laboral de tus empleados

En relación a esto, a continuación encontrarás algunas áreas claves que, como consultores de empresas, te recomendamos para mejorar la satisfacción laboral en tu empresa:

1. Poder desarrollarse profesionalmente. No solo una de las áreas más valoradas por los trabajadores en una empresa, sino que es altamente beneficioso para la corporación, ya que asegura la evolución de la empresa y su continuo crecimiento. Lo esencial para poder llevar a cabo esta acción reside en la formación. Para ello la actitud y la constancia de los empleados resultan imprescindibles.

2. Asumir responsabilidades. Consiste en que los trabajadores tomen un rol activo sobre sus funciones. Esto les va a dotar de capacidad resolutiva ante las dificultades y de aportaciones creativas que generan valor. Para trasladar la responsabilidad a los empleados, es necesario delegar en ellos no solo la ejecución de los trabajos, sino también el poder de asumir riesgos y conseguir logros. Este es un gran reto para muchas empresas, que suelen acudir a una consultoría para empresas a la hora de implementarlo.

3. Trabajar en un buen ambiente. Se trata de favorecer lo máximo posible el conjunto de condiciones que potencian el trabajo, la comunicación y el bienestar entre los empleados y la empresa. Se puede enfocar desde distintos puntos de vista, como fomentar las buenas relaciones entre el equipo a través de dinámicas de grupo, asegurar un espacio de trabajo cómodo, limpio y diáfano…

4. Desempeñar trabajos interesantes. Quizá sea el área más complicada a trabajar, ya que los puestos laborales pueden ser muy variados y a veces por su naturaleza llegan a ser monótonos o repetitivos. Esto puede llevar a la desmotivación o el acomodamiento. Para romper esta barrera, podemos añadir un componente creativo a ese trabajo a través de la utilización de nuevas herramientas o afrontar retos no experimentados.

5. Poder conciliar vida laboral y personal. Esto significa una adaptación horaria sin necesidad de reducir horas o salarios. Esta manera de trabajar puede ser en forma de flexibilidad horaria, cambios de turno, trabajo a distancia, etc. Generalmente, se llevaba a cabo cuando el empleado lo solicitaba por el cuidado de sus hijos. Sin embargo, con la actual legislación, no es necesario tener hijos para solicitar esta conciliación. Además, fomentar la conciliación de la vida laboral y personal repercute muy favorablemente en la satisfacción de los trabajadores de la empresa.

 

Si llevas a cabo en tu empresa estas cinco medidas, verás un cambio muy positivo en la actitud de tu equipo y un aumento de la eficiencia en la organización. Sin embargo, no es tarea fácil, ya que establecer medidas concretas para cada uno de estos sectores requiere de una estrategia y planificación previas, así como de conocer y escuchar a cada una de las personas que componen el equipo. Así se les entregará el máximo valor a ellos, tal y como esperamos que ellos aporten a la empresa.

Comenzar a trabajar en estas claves implica cambios en tu empresa. Primero deben estar establecidos en los directivos o gerentes para luego transmitirlos al equipo. Si no te sientes preparado para dar el paso, en ActionProject te damos seguridad para seguir avanzando en tu proyecto. Somos especialistas en consultoría de empresas y alta dirección para pymes en Sevilla, pídenos ahora una consultoría para tu negocio.

Cómo evitar el descontrol financiero en las pymes

Hoy pretendo traerte una serie de cuestiones para el debate y todas ellas están relacionadas con un hecho que uno se encuentra de manera habitual: el descontrol financiero en las pymes.

El descontrol no solo es económico, sino que, además, tiene implicaciones estratégicas en cuanto impide valorar el grado de consecución de nuestros objetivos y lo que es más importante: ver si nuestra estrategia está siendo acertada o no para conseguirlos.

En muchas ocasiones, la falta de control económico en las pymes suele estar relacionada con la indefinición de objetivos y de estrategia, lo que nos impide tener planteado hacia dónde queremos ir y cómo.

Por otra parte, en muchas pymes no existe un procedimiento de control definido. Si estás en esta situación, no te desesperes, que todo tiene solución. De hecho, el control financiero, empleado con la planificación financiera suele solventar algunos de los famosos 10 problemas más frecuentes en las pymes, que suelen traer quebraderos de cabeza a muchas empresas.

Lo primero que quería traer a colación es que, normalmente, las empresas no tienen establecido un calendario de control. Eso tiene dos puntos de vista. El primero es negativo, ya que normalmente, se toman decisiones sin tener ni idea de cómo va la empresa, y para cuando se deciden tomar esas decisiones han pasado varias semanas o incluso meses, por lo que acumulamos el problema sin ponerle solución.

La única parte positiva, aunque en realidad es negativa, es que posiblemente este tiempo que deberías haber empleado en el control financiero de tu empresa, lo hayas disfrutado tomando algún refrigerio o en algún evento sociocultural, pero el descontrol seguirá ahí.

 

 

 

Consejos prácticos para evitar el descontrol financiero en pymes

Por lo tanto, he aquí varios consejos que te doy:

Determina una fecha de cierre mensual de ventas y de gastos. Normalmente, establecer el día final de cada mes no es recomendable, ya que hay operaciones que se realizan en los últimos días: clientes que a última hora les vendes algo y les tienes que remitir su factura, compras de última hora, etc. Para evitar esto lo mejor que puedes hacer es establecer un día fijo para todos los meses. Me resulta difícil confirmarte uno válido para todos, ya que eso dependerá del volumen de tu empresa, pero normalmente suelen ser los días 5 o 10 de cada mes.

Es importante que tengas tus facturas al día. Esto exige un cierto trabajo, ya que es una tarea que tendemos a dejarla de lado al considerarla tediosa. En general, la mayor parte de las empresas «olvidan» llevar sus facturas al día. Esto hace que resulte muy difícil obtenerlas cuando han pasado varios meses. Piensa que, si normalmente no nos acordamos de lo que hicimos la semana pasada, mucho menos de la factura que se me olvidó pedir aquel día del mes de julio que iba por mitad de una carretera local y paré con el coche de empresa a rellenar gasolina. Esto es importante, ya que hace que no se tengan justificantes de los gastos, es decir facturas, y que muchos de ellos no sean deducibles a nivel fiscal, con las consiguientes reflexiones negativas cuando realizamos las liquidaciones trimestrales de impuestos en nuestra empresa.

Lleva una contabilidad al día. Muchos clientes que he tenido piensan que la gestoría sirve solo para presentar impuestos y que la contabilidad es un ente abstracto, vago y difuso que no sabemos por qué motivo tenemos que hacerla. Nada más lejos de la realidad. La contabilidad es un elemento que sirve para el control y para poder obtener datos con los que tomar decisiones. Como recomendación, te indicaría que pases a vuestra gestoría todas las facturas al final de cada mes y que acuerdes con ellos una entrega de una cuenta de pérdidas y ganancias, para por lo menos saber cómo va la empresa. Tu gestoría te lo agradecerá, ya que no llegarás justo antes del cierre de trimestre con varias furgonetas de facturas que tienen que contabilizar para presentar impuestos en dos días, mientras su cara empieza a mostrar algo de nerviosismo…

Además, es importante que los datos que te pasa la gestoría, los traslades a tablas y los compares con el año anterior o con el período que establezcas. Normalmente, los datos más frecuentes que se suelen emplear son los relacionados con las ventas y los gastos, para saber si tenemos beneficios, y los cobros y los pagos, para saber cómo va nuestra tesorería. Eso sí, hay infinito número de datos que podremos considerar y todo ello dependerá de tu negocio: ventas por producto, ventas por país, gastos fijos, variables, con IVA, sin IVA, costes de la producción, etc. Solo te recomiendo que consideres una analítica que sea abarcable y que te permita tomar decisiones rápido, es decir, que no te lleve varias semanas.

El procedimiento de control económico no acaba aquí. Cabría preguntarse si los resultados que estamos obteniendo concuerdan con nuestros objetivos. Y lo más importante: si la estrategia que hemos adoptado es adecuada o, por el contrario, ¿tenemos que redefinirla?

 

Con todo esto, ¿eres capaz de llevar el control financiero de tu empresa?

 

Si sientes que la situación te desborda y lo de hacer números escapa a tu control, deja que un experto te asesore. Pide tu primera consultoría para empresas en ActionProject. Como consultores especialistas en pymes ya hemos ayudado a que el proyecto de muchos empresarios sea más sólido y sostenible. Actuamos desde la validación del proyecto hasta la profesionalización de la empresa cuando ya está en marcha.

 

El marketing, en la alta dirección empresarial

Todos escuchamos continuamente la importancia del marketing para el desarrollo de nuestra empresa, especialmente en todo lo que se refiere a las ventas y nuestro posicionamiento en el mercado con respecto a la competencia.

El objetivo del marketing, de manera muy resumida, será el de conectar nuestros productos o servicios con nuestro cliente objetivo para vender más y mejor, transmitiendo al cliente cuál de sus problemas resolvemos y cómo lo hacemos.

Si partimos de esa base, la alta dirección de una empresa —con el objetivo de maximizar los resultados de las inversiones imprescindibles en marketing— deberá cuidar en especial de no caer en ciertos errores muy típicos, evitando así malgastar recursos muy valiosos para la empresa.

La importancia del marketing en la práctica de la alta dirección empresarial

Por tal motivo desde ActionProject, como consultoría especializada en management de la pequeña y mediana empresa, hemos recopilado una serie de recomendaciones por parte de profesionales del sector de la comunicación y el marketing online. Esperamos que te sean útiles.

1.- Las acciones de marketing no sustituyen las obligaciones respecto a la correcta definición del concepto de empresa, modelo de negocio y mapa estratégico del mismo de los gerentes, fundadores o socios. No es raro encontrar gerentes y fundadores de empresas que se lanzan a la contratación de costosos servicios especializados de todo tipo sin tener claros aspectos muy básicos de la concepción de su empresa, propuesta de valor, clientes objetivos, fases de la venta y su estrategia corporativa.

Manuel José García – Especialista en Dirección Empresarial

 

2.- El marketing requiere de una imagen de marca sobre la que focalizar la atención y no solo comunicar lo que vendemos a nuestros potenciales clientes. También debe transmitir quiénes somos como empresa, cuáles son nuestros valores corporativos y cuál es nuestro compromiso con la sociedad. Nos encontramos habitualmente acciones y desarrollos muy costosos que se han cimentado sobre marcas poco cuidadas.

El branding de una empresa es la pieza motora de toda su comunicación. Dicta el posicionamiento, es decir, el lugar que ocupa la marca dentro de la mente de los consumidores con respecto a su competencia. Es el responsable de aportar personalidad, resaltar los valores, generar credibilidad y confianza, fortalecer la identidad y la diferenciación con la competencia.

Ana Rojo – Estudio Rana – Especialista en Branding

 

3.- El marketing necesita profesionales especializados, que evalúen las verdaderas necesidades de las empresas y sepan adecuar su capacidad de inversión en acciones viables que garanticen un retorno económico. Dicen que no hay nada más costoso que contratar los servicios de la persona no adecuada. Este es un fallo bastante común cuando no se entiende lo que se contrata o solo nos fijamos en el precio.

Por suerte, hoy en día nos encontramos con empresarios que tienen unos conocimientos mínimos de marketing online, que se dejan asesorar y que conocen muy bien qué quieren para su empresa. Hacer un buen trabajo de marketing online requiere de estrategia, focalización objetiva y elegir qué acciones hacer, cuándo y de qué manera vamos a medir su efecto. Sin planificación y sin medición no hay resultados. La improvisación, la falta de cohesión comunicativa o la falta de confianza en el experto en marketing son la antesala del fracaso. Sobre todo, en una disciplina que requiere de mucha constancia, tiempo y coherencia.

Juanjo Sánchez – The Chef Marketing – Especialista en Marketing

 

 

Además de estas anotaciones realizadas por los expertos del sector, desde el punto vista del management o dirección empresarial, siempre exige supervisión y seguimiento. Todo lo anterior, aunque sea adecuadamente trabajado por profesionales expertos, adquiere una complejidad que necesita de experiencia y mucha gestión.

¿Te gustaría que la alta dirección empresarial llegue a tu negocio? Muy fácil. Pide tu primera consultoría gratuita para empresas en ActionProject y deja que te acompañemos. ¡Estamos especializados en la profesionalización de pequeñas y medianas empresas!

Valores: más allá de los resultados económicos en las empresas

Una empresa responsable socialmente es aquella que crece de forma económica, medioambiental y social. Se trata de integrar a la empresa en el entorno, mientras fomenta el bienestar común a corto y largo plazo.

Las empresas sostenibles tienen en cuenta los distintos stakeholders (interesados) a la hora de fijar sus objetivos y acciones. Generalmente, las empresas suelen solicitar una consultoría estratégica para definir este y otros puntos determinantes en el planteamiento del proyecto.

Cada día, mas empresas apuestan por la sostenibilidad ambiental y la puesta en alza de los valores. Pero ¿es solo una cuestión moral o es también una cuestión de beneficios económicos?

Es incalculable la cantidad de beneficios que tiene el cuidado ambiental por parte de las personas físicas y/o jurídicas, ya que se trata de cuidar de aquello que nos da vida. Pero si nos centramos en los beneficios contables, podemos analizar si esta preocupación hacia el medio ambiente y otros valores —la denominada Responsabilidad Social Corporativa— en las empresas es positiva o no.

 

Pero ¿es rentable para las empresas apostar por la RSC?

La respuesta es un rotundo SÍ. Es positivo contablemente invertir en ser responsable socialmente y estas son las 5 razones más destacadas:

1. Los consumidores son cada vez más exigentes y basan su comportamiento en el consumo de productos y servicios que provienen de empresas con valores. Penalizan cada día más a aquellas que no son sostenibles y olvidan practicar una verdadera responsabilidad corporativa. A largo plazo, las marcas y organizaciones que no apuesten por los valores se verán desplazadas tarde o temprano. ¿No sabes si tu empresa tiene valores o potencia los correctos? Deja que lo analicemos en una consultoría para empresa.

 

 

2. Potencia su carácter diferencial y cultura corporativa, algo fundamental para cualquier marca hoy en día. Ser una empresa basada en valores ha demostrado ser un factor diferencial potente y muy positivo. Como consultores de negocios, esto lo observamos en muchos sectores en auge, como la moda sostenible o los alimentos ecológicos.

3. Los inversores apuestan más por proyectos con un beneficio para la sociedad. Así dirigen su inversión a empresas que estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

4. Las empresas responsables socialmente gestionan e invierten mejor sus recursos (ahorro de energía, agua, materiales, etc.). Esto hace que sean más eficientes y sostenibles a largo plazo.

5. Son más solidas, ya que atraen y retienen a los mejores profesionales gracias al fomento de las buenas prácticas. Recordemos que la base y el triunfo de una empresa se cimenta en el potencial del equipo. La satisfacción laboral, la comunicación o la productividad son factores esenciales para los empleados y trabajadores.

 

Todas estas cuestiones se encuentran avaladas por testimonios y encuestas como las realizadas por MiTSloan y el BCG en 2015 a directivos de empresas de gran consumo. Los encuestados afirmaban haber mejorado los beneficios económicos gracias a los cambios producidos en sus empresas hacia modelos más sostenibles y responsables socialmente.

 

 

 

Ahora te planteamos lo siguiente, si medimos periódicamente nuestros resultados económicos, por qué no empezamos a analizar nuestros esfuerzos en valores empresariales y de responsabilidad social, a través de herramientas como el Balance del Bien Común.

 

¿Quieres empezar a evaluar su impacto en tu negocio? Pide tu primera consultoría estratégica para empresas en ActionProject y comienza una nueva etapa en tu proyecto empresarial.

The treasury, the monster that terrifies the entrepreneurs

A estas alturas del mes, seguro que te habrás repuesto de las pesadas digestiones navideñas y te encontrarás en un mes frenético en donde intentamos adelantar todo el trabajo pospuesto durante las vacaciones. Sin olvidarte encontrar hueco en tu agenda para esa consultoría para empresas que tanto necesitas.

Sin embargo, a veces nos encontramos con problemas que son capaces de cortarnos la digestión y quitarnos el sueño en más de una ocasión. Uno que especialmente lo consigue es la famosa cuestión de qué hacer con la falta de tesorería de tu empresa. Sí, ese problema que cuando lo pensamos hace que se nos cambie la cara.

 

 

La cuestión no es baladí. El dinero o el efectivo, bancario o en caja disponible, es por decirlo de algún modo como el aceite de un motor de coche que permite que sus diferentes engranajes funcionen de manera óptima. Cuando hay poco aceite, los engranajes funcionan, pero corren el riesgo de romperse y, por el contrario, cuando hay demasiado, hace que las piezas no se ajusten bien entre sí.

En cierto modo, una empresa no deja de ser como una máquina. Para que funcione —pero sobre todo para que sobreviva— necesita una cantidad exacta de efectivo, que permita que la empresa marche en el día a día.
Tener tesorería insuficiente es una de las principales causas de la muerte de las empresas y, de hecho, ha sido considerado como el principal motivo por el que tanto grandes como pequeñas empresas dejan de existir. Si, por el contrario, piensas que tener demasiado dinero en caja o en el banco es mucho mejor, siento comunicarte que tampoco, ya que el dinero pierde valor con el paso del tiempo, al que además tendríamos que sumar el coste de oportunidad.

A estas alturas, según indicaba Manuel J. García, ya habrás revisado qué hiciste el año pasado, habrás definido objetivos, un presupuesto, revisado tu estrategia y otras mil cuestiones… Todo esto lo tendrás bien orquestado si trabajas codo con codo con tu consultor de negocios. Pero ¿te has planteado qué hacer con la tesorería en el año que viene?

 

 

Claves para llevar bien las finanzas de tu empresa (y dejar al monstruo en su sitio)

Tranquilo, que todo tiene arreglo y para ello te doy algunos consejos:

1) Define la tesorería que genera tu negocio con su funcionamiento. No planifiques a un año, hazlo en un horizonte basado en el análisis mes a mes. Si tu negocio consume el efectivo que tienes sin que se reponga, vas a tener un problema bastante gordo no dentro de mucho y entonces sí que vas a descubrir de verdad lo que son las noches en vela. Una pequeña cuestión que te recomiendo no olvidar: tu caja como empresario se encuentra afectada por tus obligaciones con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Recuerda que la tesorería a corto plazo es la que pone en aprieto a las empresas.

2) Define las inversiones que vas a realizar en este año y en años venideros. Uno de los principales problemas de la pequeña y mediana empresa es que pocas veces se han sentado a pensar en qué van a invertir su dinero: nueva maquinaria, reparaciones, nuevos locales, etc. En ocasiones, esta falta de planificación hace que se realicen inversiones poco enfocadas, con los riesgos que ello conlleva. Ten presente que el dinero es un bien escaso y emplearlo sin objetivos no es lo más recomendable. De ahí la demanda creciente en consultoría para empresas de todos los tamaños.

 

 

 

3) Analiza tus necesidades de financiación, tus inversiones a largo y corto plazo, así como las necesidades que tiene el funcionamiento de tu propio negocio. Este último es importante y dentro de él se incluyen las existencias que necesita tu empresa, cuánto tiempo vas a tardar en cobrar a tus clientes y los saldos de proveedores que tendrás que pagar, las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social…
Si lo que tienes pensado es invertir en hacer que tu negocio se mantenga competitivo —cosa que puede ir desde sustituir una máquina, comprar otra nueva, o, por ejemplo, diseñar un portal de compra online— piensa que debes hacerlo a largo plazo. De lo contrario, y salvo que tengas una tesorería boyante te verás en la situación de que puedes verte corto de dinero cuando te lleguen las nóminas, tus obligaciones fiscales o cualquier imprevisto, y entonces volverás a estar en problemas.

 

Finalmente, recuerda que la Reunión de Dirección Mensual de tu empresa será la herramienta principal para controlar este aspecto tan crítico para las pymes. Eso sí, sin dejar de lado el resto de factores económicos que intervienen en el funcionamiento de la empresa, así que te animo a que te pongas manos a la obra. ¡El fin de mes ya está cerca!

Si ese «monstruo» te da demasiado miedo como para enfrentarte a él en solitario, deja que encendamos la luz en el momento justo. Pide ahora tu primera consultoría para empresas en ActionProject.

5 cosas sin las que tu empresa no debería empezar el año.

Comienza un nuevo año o etapa en tu empresa y es hora de sentarse a analizar lo acontecido en los últimos meses. Por eso quiero hacer contigo un repaso de las 5 cosas que no puedes dejar de hacer en este periodo y que resultan cruciales para tu negocio.

 

1. Hacer un análisis de lo ocurrido el año anterior

 

Es algo fundamental. No debemos iniciar un nuevo año en nuestro negocio o empresa sin analizar detalladamente lo que ha ocurrido durante los últimos 12 meses.

Si arrancamos un nuevo periodo sin este análisis mínimamente maduro, lo más probable es que el próximo año se repita en mayor medida, con la dificultad de que muy probablemente las debilidades de la empresa se acusen y puedan convertirse en un nuevo problema o uno ya existente se acreciente.

Y si el año ha sido bueno, ¿crees que también hay que realizar un análisis? Pues la respuesta es sí, dado que un buen año seguramente significa, además de un gran esfuerzo y acierto en tu gestión, que has disfrutado como empresa de una ventaja competitiva en tu mercado y eso requiere del máximo conocimiento y atención para ser potenciada en el futuro y no perderla o al menos mantenerla. En definitiva, disfrutarla el máximo tiempo posible.

Por estos motivos y muchos más no podemos pasar de año sin pararnos y analizar detalladamente qué ha ocurrido en nuestro negocio.

Por supuesto, todo análisis deberá ser respaldado y cimentado en el resultado económico de la empresa, resultado que servirá de base fundamental para nuestro siguiente punto que a continuación detallamos.

 

 

2. Presupuesto anual

 

Para este segundo punto tienes que tener claro que disponer de un presupuesto anual en la empresa, en el que se refleje la planificación de ventas, gastos, inversiones y resultados posiciona tu empresa en otro nivel. Es decir, se trata de planificar el futuro cercano de la empresa para tomar las medidas necesarias en el tiempo.

Disponer de un presupuesto anual es la planificación más básica que debería existir en una empresa como principio de viabilidad y desarrollo empresarial.

Por tal motivo, tomando como base el análisis anual realizado y la planificación del próximo año a nivel de ingresos, gastos, inversiones y resultados esperados, obtendremos la pieza fundamental de gestión del negocio durante el próximo año.

 

 

3. Objetivos

 

Una empresa sin objetivos es como un barco sin rumbo. Es cierto que un barco, al igual que una empresa, puede navegar e incluso puede hacerlo rápidamente… si el viento es favorable. Pues en el mundo empresarial ocurre lo mismo, una empresa puede verse sometida a fuertes vientos de demanda pero eso no significa que tenga un rumbo, no te engañes.

A ninguno nos costará traer a nuestra mente empresas que siendo muy rentables y atendiendo una demanda real del mercado, incluso durante décadas, a la primera disminución de viento, hayan quedado varadas.

Por ese motivo tu empresa, por muy bien que le vaya, necesita fijar objetivos tanto en el ámbito económico como objetivos de desarrollo en el resto de ámbitos empresariales.

Recuerda que de nada sirve correr mucho si no llegas al puerto que deseabas llegar o simplemente nunca llegas a ninguno.

 

 

4. Estrategia

 

Todo aquel que considere que es buen estratega en el contexto de una empresa viable y con futuro sin tener controlado los aspectos anteriores, se equivoca.

La estratégica nace de tener claro el puerto de destino, de cuál debe ser y cuánto tiempo y esfuerzo estamos dispuestos a emplear para alcanzarlo. Por supuesto, también tendremos que tener muy claro cuál será nuestra recompensa por tal esfuerzo y compromiso.

A la mayoría de los empresarios la estrategia les suena a algo de grandes empresas, pero os puedo asegurar que hasta el negocio más pequeño si no tiene una estrategia, es pasto de la competencia o de naufragios en el tiempo.

Una estrategia adecuada reforzará esos aspectos que hacen único a nuestro negocio, aprovechando de esa manera las oportunidades que nos ofrezca el mercado y de igual manera nos hará tomar conciencia de nuestros puntos débiles, los cuales deberán ser trabajados para minimizarlos y así contrarrestar de la mejor manera posible las amenazas. 

¿Os suena esto a territorio exclusivo de las grandes empresas? Ya te adelanto que no.

 

 

5. Seguimiento y Gestión (Dirección)

 

Es fácil de entender que aún realizando todo lo anterior, ello no servirá de nada sin el suficiente seguimiento y gestión por parte del empresario y su equipo directivo.

Partiendo de la base de que el seguimiento y la gestión consiste en comparar la situación real de un momento concreto con la planificada a nivel presupuestario, estrategia y objetivos fijados, se puede evidenciar la tremenda importancia de disponer de los cuatro puntos anteriores y por lo tanto solo podremos hacer seguimiento y gestión de aquello que hayamos previamente planificado adecuadamente.

Pero,  ¿con qué cadencia de tiempo tendríamos que hacer ese seguimiento y gestión de las desviaciones del rumbo establecido?

Ante los diversos planteamientos que me he encontrado: anual, semestral, trimestral y mensual, para mi solo existe una opción válida que es la mensual.

Y ahora me preguntarás…¿Por qué mensual? Para contestarte yo te propongo que hagas la siguiente reflexión como empresario o directivo. Dejando a un lado todos los temas operativos del día a día y partiendo de la base que tu negocio es algo de suma importancia para ti y todos los que te rodean… ¿Cada cuanto tiempo crees que requiere tu negocio o empresa que pienses, analices y tomes decisiones sobre él?

El seguimiento y gestión o más conocido como Reunión de Dirección, será una reunión mensual en la que se concentrará, sin interferencia de la operativa diaria de la empresa, todo seguimiento, análisis y toma de decisiones necesarias para la empresa.

 

 

Y ahora que hemos detallado cada punto, te invito a que reflexiones y empieces a realizar cada una de las 5 cosas que te propongo sin las que no debería empezar el año tu empresa.

 

 

 

Los 10 problemas más frecuentes que se detectan en las pymes

Las small and medium-sized enterprises son muchas y muy variadas, pero pese a sus diferencias comparten algunos problemas que pueden llegar a costarle la vida.

 

 

1. No planificar. Convertir la improvisación en el mantra de tu negocio es un completo error. Las empresas necesitan una hoja de ruta, unas previsiones, unos objetivos y, por qué no, un plan B. Sin esto lo que nos queda es ir a la deriva.

 

2. No formarse o capacitarse. Confiésalo, si te quedaste en Windows 98, ya va siendo hora de actualizarse con la informática y con muchos otros temas más. El mercado cambia y tu negocio solo sobrevivirá si se adapta.

 

 

3. Tener una administración deficiente. ¿Cuántos empresarios se empeñan en llevar ellos mismos la contabilidad sin tener nociones básicas?

 

 

4. Escasa visión de empresa. Llevar las riendas de tu propio negocio implica tener una visión global de tu negocio, del valor que puedes aportar y pensar siempre en el siguiente paso.

 

 

 

5. Nulo control financiero. Toda empresa necesita hacer una serie de inversiones más o menos costosas, pero siempre con un control de gastos, previsiones e ingresos.

 

 

 

 

6. El análisis estratégico es para otros. Si crees que resulta algo aburrido y poco apasionante, no estás en lo cierto. ¿Qué hay más divertido que colocarte un paso por delante de tu competencia y ganarle la partida?

 

 

 

7. Falta de liderazgo. Este es uno de los errores que más caros pagan las pymes. Has podido hacer una buena selección de personal, pero de poco servirá si no organizas y supervisas a tu equipo.

 

 

 

 8. Inversión con poca cabeza. No hay necesidad de tirar la casa por la ventana. Estudia de manera ordenada la inversión y las estimaciones de ingresos. Muy importante: cumple tu plan.

 

 

 

9. Estudio exhaustivo de los precios. Muchas pymes descubren tarde que no solo no ganan con ese producto o servicio, sino que pierden. Todo el proceso no cubre el coste total. ¡Desastre!

 

 

 

 

10. Falta de innovación tecnológica. Estar anclado en la Edad de Piedra puede costarte tu negocio. Y más cuando todo funciona a la velocidad de las redes sociales.

 

 

Muchos de estos problemas están presentes en el 99 % de las empresas de España. Y es que las pequeñas y medianas empresas conforman casi toda la tarta de empresas, según las cifras PYME de noviembre de 2019.
Si te has visto reflejado en alguno de estos puntos, tenemos dos buenas noticias. Una: te has dado cuenta de que existe un problema real en tu empresa. Dos: estás a un paso de actuar para acabar con él y hacer tu empresa realmente sostenible.