La tesorería, el monstruo que aterra a los empresarios

A estas alturas del mes, seguro que te habrás repuesto de las pesadas digestiones navideñas y te encontrarás en un mes frenético en donde intentamos adelantar todo el trabajo pospuesto durante las vacaciones. Sin olvidarte encontrar hueco en tu agenda para esa consultoría para empresas que tanto necesitas.
Sin embargo, a veces nos encontramos con problemas que son capaces de cortarnos la digestión y quitarnos el sueño en más de una ocasión. Uno que especialmente lo consigue es la famosa cuestión de qué hacer con la falta de tesorería de tu empresa. Sí, ese problema que cuando lo pensamos hace que se nos cambie la cara.
La cuestión no es baladí. El dinero o el efectivo, bancario o en caja disponible, es por decirlo de algún modo como el aceite de un motor de coche que permite que sus diferentes engranajes funcionen de manera óptima. Cuando hay poco aceite, los engranajes funcionan, pero corren el riesgo de romperse y, por el contrario, cuando hay demasiado, hace que las piezas no se ajusten bien entre sí.
En cierto modo, una empresa no deja de ser como una máquina. Para que funcione —pero sobre todo para que sobreviva— necesita una cantidad exacta de efectivo, que permita que la empresa marche en el día a día.
Tener tesorería insuficiente es una de las principales causas de la muerte de las empresas y, de hecho, ha sido considerado como el principal motivo por el que tanto grandes como pequeñas empresas dejan de existir. Si, por el contrario, piensas que tener demasiado dinero en caja o en el banco es mucho mejor, siento comunicarte que tampoco, ya que el dinero pierde valor con el paso del tiempo, al que además tendríamos que sumar el coste de oportunidad.
A estas alturas, según indicaba Manuel J. García, ya habrás revisado qué hiciste el año pasado, habrás definido objetivos, un presupuesto, revisado tu estrategia y otras mil cuestiones… Todo esto lo tendrás bien orquestado si trabajas codo con codo con tu consultor de negocios. Pero ¿te has planteado qué hacer con la tesorería en el año que viene?

Claves para llevar bien las finanzas de tu empresa (y dejar al monstruo en su sitio)
Tranquilo, que todo tiene arreglo y para ello te doy algunos consejos:
1) Define la tesorería que genera tu negocio con su funcionamiento. No planifiques a un año, hazlo en un horizonte basado en el análisis mes a mes. Si tu negocio consume el efectivo que tienes sin que se reponga, vas a tener un problema bastante gordo no dentro de mucho y entonces sí que vas a descubrir de verdad lo que son las noches en vela. Una pequeña cuestión que te recomiendo no olvidar: tu caja como empresario se encuentra afectada por tus obligaciones con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Recuerda que la tesorería a corto plazo es la que pone en aprieto a las empresas.
2) Define las inversiones que vas a realizar en este año y en años venideros. Uno de los principales problemas de la pequeña y mediana empresa es que pocas veces se han sentado a pensar en qué van a invertir su dinero: nueva maquinaria, reparaciones, nuevos locales, etc. En ocasiones, esta falta de planificación hace que se realicen inversiones poco enfocadas, con los riesgos que ello conlleva. Ten presente que el dinero es un bien escaso y emplearlo sin objetivos no es lo más recomendable. De ahí la demanda creciente en consultoría para empresas de todos los tamaños.
3) Analiza tus necesidades de financiación, tus inversiones a largo y corto plazo, así como las necesidades que tiene el funcionamiento de tu propio negocio. Este último es importante y dentro de él se incluyen las existencias que necesita tu empresa, cuánto tiempo vas a tardar en cobrar a tus clientes y los saldos de proveedores que tendrás que pagar, las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social…
Si lo que tienes pensado es invertir en hacer que tu negocio se mantenga competitivo —cosa que puede ir desde sustituir una máquina, comprar otra nueva, o, por ejemplo, diseñar un portal de compra online— piensa que debes hacerlo a largo plazo. De lo contrario, y salvo que tengas una tesorería boyante te verás en la situación de que puedes verte corto de dinero cuando te lleguen las nóminas, tus obligaciones fiscales o cualquier imprevisto, y entonces volverás a estar en problemas.
Finalmente, recuerda que la Reunión de Dirección Mensual de tu empresa será la herramienta principal para controlar este aspecto tan crítico para las pymes. Eso sí, sin dejar de lado el resto de factores económicos que intervienen en el funcionamiento de la empresa, así que te animo a que te pongas manos a la obra. ¡El fin de mes ya está cerca!
Si ese «monstruo» te da demasiado miedo como para enfrentarte a él en solitario, deja que encendamos la luz en el momento justo. Pide ahora tu primera consultoría para empresas en ActionProject.
Los 10 problemas más frecuentes que se detectan en las pymes

Las pequeñas y medianas empresas son muchas y muy variadas, pero pese a sus diferencias comparten algunos problemas que pueden llegar a costarle la vida.
1. No planificar. Convertir la improvisación en el mantra de tu negocio es un completo error. Las empresas necesitan una hoja de ruta, unas previsiones, unos objetivos y, por qué no, un plan B. Sin esto lo que nos queda es ir a la deriva.
2. No formarse o capacitarse. Confiésalo, si te quedaste en Windows 98, ya va siendo hora de actualizarse con la informática y con muchos otros temas más. El mercado cambia y tu negocio solo sobrevivirá si se adapta.
3. Tener una administración deficiente. ¿Cuántos empresarios se empeñan en llevar ellos mismos la contabilidad sin tener nociones básicas?
4. Escasa visión de empresa. Llevar las riendas de tu propio negocio implica tener una visión global de tu negocio, del valor que puedes aportar y pensar siempre en el siguiente paso.
5. Nulo control financiero. Toda empresa necesita hacer una serie de inversiones más o menos costosas, pero siempre con un control de gastos, previsiones e ingresos.
6. El análisis estratégico es para otros. Si crees que resulta algo aburrido y poco apasionante, no estás en lo cierto. ¿Qué hay más divertido que colocarte un paso por delante de tu competencia y ganarle la partida?
7. Falta de liderazgo. Este es uno de los errores que más caros pagan las pymes. Has podido hacer una buena selección de personal, pero de poco servirá si no organizas y supervisas a tu equipo.
8. Inversión con poca cabeza. No hay necesidad de tirar la casa por la ventana. Estudia de manera ordenada la inversión y las estimaciones de ingresos. Muy importante: cumple tu plan.
9. Estudio exhaustivo de los precios. Muchas pymes descubren tarde que no solo no ganan con ese producto o servicio, sino que pierden. Todo el proceso no cubre el coste total. ¡Desastre!
10. Falta de innovación tecnológica. Estar anclado en la Edad de Piedra puede costarte tu negocio. Y más cuando todo funciona a la velocidad de las redes sociales.
Muchos de estos problemas están presentes en el 99 % de las empresas de España. Y es que las pequeñas y medianas empresas conforman casi toda la tarta de empresas, según las cifras PYME de noviembre de 2019.
Si te has visto reflejado en alguno de estos puntos, tenemos dos buenas noticias. Una: te has dado cuenta de que existe un problema real en tu empresa. Dos: estás a un paso de actuar para acabar con él y hacer tu empresa realmente sostenible.
7 secretos de la sostenibilidad de la pequeña y mediana empresa

Las pymes no sobreviven por arte de magia. Buceamos por los secretos que mantienen a flote a las pequeñas y medianas empresas y las hacen rentables.
1. Coordinación. Se dice mucho más rápido de lo que cuesta a una empresa hacerse con ella. Pero, en serio, conviene no tomarla a la ligera. Un buen liderazgo y delegación hará que los departamentos de las pymes estén coordinados y todo fluya. De no existir podemos ir dando la bienvenida a Jumanji.
2. Liderazgo efectivo. En estos tiempos se habla mucho de los líderes, los jefes y hasta de los gestores de la felicidad. Pero estar al mando y ser líder de un proyecto es algo que va mucho más allá de ser la cara visible. Se trata de inspirar, comunicar y guiar el proyecto y al equipo. El siglo XXI no es hábitat para las pymes con liderazgos inexistentes o poco resolutivos.
3. Proyecto definido. No tener una gran estructura no es excusa para prescindir de un plan de negocio (Business Plan). Porque querrás crecer, ¿no? Pues por todo esto hay que sentar unos buenos cimientos desde el principio.
4. Gestión del cambio. Es fácil seguir el camino cuando no hay cambios abismales. Aunque en algún momento llegarán los desafíos estratégicos, que solo se pueden manejar con una visión global orientada a transformar la empresa hacia esa nueva etapa. Esta es una de las carencias que más detectamos en las empresas y por las que más se solicita a día de hoy el interim manager.
5. Gestión directiva. ¿Cuántos directivos o altos cargos de pymes siguen sin tener claras sus metas? Quien está al mando debe conocer perfectamente cuál es su hoja de ruta para poder mirar hacia el futuro de una manera más amplia.
6. Gestión de los flujos de trabajo. Es imposible analizar si algo va bien o mal si no se mide. El empresario necesita conocer al dedillo los procesos de trabajo y escuchar a los trabajadores para optimizar la cadena de producción.
7. Inversión estratégica. Para ser más grande hay que invertir, pero invertir bien. No solo hablamos de dinero, también de tiempo y recursos de los que ya dispone la empresa, como los empleados. En este sentido, la inversión que encontramos en las empresas muchas veces no coincide con lo que realmente necesitan. Aquí, de nuevo, la ayuda externa de un consultor juega un papel crucial.
Si crees que tu empresa cojea de alguna de estas patas y a día de hoy no es realmente sostenible, no dejes que se siga tambaleando. Actúa ahora y dale la solidez que se merece.
El ‘interim manager’: una solución adaptada a la pyme

Si creías que todo esto de la contratación de directivos o interim manager estaba diseñado para grandes empresas, es hora de resetear y de darle al play.
¿Qué es el interim manager?
Este término del inglés responde a la contratación de directivos de manera temporal. Es decir, las empresas recurren a este servicio para un proyecto o situación concreta en búsqueda del conocimiento o know how de un perfil.
Visto de esta manera, quizá cueste un poco imaginarse al dueño de una de las miles de pymes que hay en España cogiendo el teléfono o haciendo una búsqueda para contratar este servicio. Para empezar, porque de primeras pensará que no puede permitírselo.
Pero lo cierto es que se equivoca. Y mucho.
El empleado más estratégico para una pyme
3 de cada 4 empresas que contratan este servicio en España son pymes, según los datos reflejados en la Guía del Mercado Laboral 2019. Y la verdad es que no es de extrañar si tenemos en cuenta que más del 90% de empresas españolas entran en esta categoría.
Pero ¿qué buscan las pymes en este servicio y por qué el interim manager es tan atractivo para ellas?:
1. Gestor con experiencia acreditada. Las dotes directivas no nacen de la noche a la mañana. ¿Qué hacer cuando nadie en el equipo tiene las competencias deseadas para resolver una crisis, una reestructuración o el desarrollo de una nueva línea de negocio? Pues sí, contratar a un “guía” especializado durante un tiempo es la mejor decisión.
2. Capacita al empresario y a los cargos directivos. Este profesional se integra dentro de la plantilla para cumplir una misión. Durante ese tiempo no solo se encarga de gestionar todo para llegar a ese hito, sino de formar y aportar competencias al equipo actual. Así su paso por la empresa habrá sido realmente útil.
3. Enchufa una buena dosis de motivación. En momentos de crisis hay que ser un verdadero experto en gestión de equipos para dar el callo. No contaminar a tus empleados de esa carga negativa o apatía puede resultar complicado. Sin embargo, alguien fresco, con una visión limpia, sin ser una amenaza para nadie, puede contagiar de positivismo y de ilusión a todos los miembros.
En Action Project estamos convencidos del poder revelador del interim manager para las pymes. No solo porque las empresas pasan del blanco y negro al Technicolor en su gestión global; es que esa nueva imagen que proyectan se traduce en ventas, éxitos y futuro. ¿Por qué postergar algo tan bueno para tu pyme? La Alta Dirección también es para tu empresa. Solo tienes que hablar con nosotros.